Orígenes

En Italia, en Villa Tresana, al norte de la región Toscana en donde abundan los viñedos y se elaboran buenos vinos, nació Francesco Gabrielli un 25 de septiembre de 1855.
Francesco emigró a la Argentina y se instaló en Mendoza, cuando los campos aún eran eriales y las industrias embrionarias. En 1904 implantó su primer viñedo, iniciando así la tradición vitícola de cuatro generaciones Gabrielli, , fue cuando este apellido comenzó a escribir una tradición que lleva más de un siglo en el mundo del vino.
Desde principios del siglo pasado que implantaron su primer viñedo, y partir de ese momento esta tradición sigue su crecimiento y su expansión hacia el mundo.
La tipicidad varietal, la estructura y la complejidad de cada uno de sus vinos, acompañados de una presentación impecable y muy elegante, son el resultado que sólo una tradición que lleva cuatro generaciones en el mundo vitícola nos puede dar.
De la mano del reconocido Enólogo Rubén Sfragara, los vinos Gabrielli nos llevan por los caminos y los terroirs únicos, que sólo Mendoza puede brindar.
Este gran y reconocido profesional se ha sumado en esta nueva etapa, con el objetivo de potenciar nuestra experiencia y tradición.
Rubén Sfragara, además de haber sido enólogo y ser actualmente asesor de bodegas de gran renombre, también asesora proyectos en zonas no tradicionales.
Durante todo este tiempo, los Gabrielli conservaron el espíritu pionero de su tradición vivitivinícola. Bajo este concepto Bodegas y Viñedos Gabrielli presenta su línea de vinos de alta gama.

Tradición Familiar

Bodegas Gabrielli, tradición vinícola desde 1904, con viñedos en Mendoza, Argentina. Cuarta generación de la familia, produciendo vinos premium de calidad.

Viñedos

En el corazón de Maipú, Mendoza, se extienden los viñedos de Lunlunta, un terruño único que concentra la esencia de nuestra tierra y tradición vitivinícola. Este rincón privilegiado, situado en la primera zona vitivinícola de Mendoza, alberga cepas de más de cincuenta años que prosperan junto al río Mendoza, rodeadas de olivos y sierras. Gracias a sus suelos aluvionales y a su altitud, aquí se cultiva un Malbec de calidad excepcional, símbolo de identidad y reflejo de nuestro compromiso con la autenticidad y el cuidado de la naturaleza.